Grupo de apoyo a Sabino Ormazabalen

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Iniciativa para solicitar que Sabino Ormazabal Elola sea declarado preso de conciencia


Biografía



Sabino Ormazabal Elola (Donostia, 1953)

Padre de dos hijos (hijo e hija), periodista y escritor, ecologista y miembro del patronato Joxemi Zumalabe; ha participado en diversos movimientos sociales e iniciativas populares desde su juventud. Antimilitarista, fue miembro de los comités antinucleares, de la Asamblea Ecologista y de Eguzki, así como de otros colectivos culturales, en los que siempre ha manifestado su compromiso por la desobediencia civil y los métodos de lucha noviolentos. Además de numerosos artículos, es autor de diferentes estudios sobre la historia del ecologismo y la desobediencia civil. Durante diez años sacó adelante un pionero cuadernillo sobre Medio Ambiente en el diario Egin, tras lo que pasó a su sección de opinión. Trabajó posteriormente en el diario Gara y en la actualidad se encuentra realizando diversos trabajos de investigación y reconocimiento de las víctimas de motivación política.

La incansable lucha ecologista de Sabino Ormazabal viene de lejos. A finales de los 70 y principios de los 80, participó en el movimiento antinuclear y vivió muy de cerca la muerte de su compañera y amiga Gladys del Estal a manos de la Guardia Civil durante la celebración de la fiesta del sol en Tudela en junio de 1979. También participó activamente en la plataforma pro referéndum en el conflicto de la Autovía del Leitzaran, donde defendió con la misma intensidad sus principios ecologistas como su compromiso con la noviolencia.

“(…) Yo no creo en la muerte de las personas y de las ideas para solucionar conflictos, lo he dicho en otras ocasiones y lo vuelvo a decir ahora. Pero ello no significa que tenga que sumarme a las cruzadas políticas que no concuerdan con mi idea de solución para lograr la tan deseada libertad para mi pueblo, ni para dar salida a este conflicto en cuestión. Si yo no comulgo con esas cruzadas no por ello tengo que ser un fascista o un terrorista. Ni yo ni el conjunto del movimiento ecologista y de oposición social a la autovía. Esa división es interesada y busca el alineamiento político y el ‘conmigo o contra mí’, pero las cosas no son blanco o negro.

(“Un sitio para cada cosa”, El Diario Vasco, 15-03-1991)


Su rechazo a la violencia es una constante en sus artículos, como demuestra este artículo escrito con motivo de un atentado de ETA en Madrid que dejó mutilada de ambas piernas a Irene Villa y gravemente herida a su madre en 1991.


“Cuando escribo estas líneas, no estoy bien. Me han impresionado las imágenes de la televisión sobre los atentados de Madrid. No es la primera ni la última vez que vaya a haber sangre de seres humanos. Ya lo sé. Tampoco es la primera vez que expreso no estar de acuerdo con ello. Pero creo que no es suficiente, y pienso que tengo que transmitirlo una vez más. (…) Basta ya de tanto dolor, de tanta muerte, de tanto desgarro, de tanta tortura, de tanto exterminio (…) No podemos ser insensibles ante tanto dolor”.

“Salir públicamente, escribiendo estas cosas, no es fácil. Pero necesitaba escribirlas, no me resigno a ver los acontecimientos desde la barrera. Creo que se tiene que hacer lo imposible para evitar más sangre (…) Quiero que se sepa lo que pienso, no quiero ocultarlo, y quiero que se sepa por mí, sin que nadie lo manipule (…) En el interior de las cárceles y comisarías no hay cámaras de televisión que nos hagan retorcer y revolver el estómago como yo lo he hecho al ver a la niña de 13 años sin sus piernas en plena calle de Madrid. Eso ya lo sé. El que tiene el poder, el dinero y los medios a su disposición puede moldear la sensibilidad humana a uno u otro lado. Eso es terrible”.

“Pero sabiendo de su poder, sabiendo de su insensibilidad, sabiendo de su manipulación, también creo que debemos decir lo que pensamos y mostrar nuestras discrepancias sobre éste y otros temas, porque ello, lejos de perjudicarnos, nos tiene que hacer más fuertes, personal y colectivamente. (...) Sé donde estoy y lo que quiero. Por eso sé que tampoco quiero lo de Madrid”.

(Artículo escrito en Egin, 19-10-1991)


En abril de 1995, firme en su compromiso con la defensa des derechos de tod@s, firma el denominado “Contrato de voluntades para la paz” impulsado por Elkarri, texto que representa “un encuentro de voluntades previas, democráticas e imprescindibles para abrir un camino de entendimiento”:


1.- La voluntad de impulsar soluciones democráticas a los problemas que tiene planteados nuestra sociedad. En consecuencia:
2.- la voluntad de poner fin a todas las violencias.
3.- la voluntad de impulsar soluciones dialogadas y de crear y consolidar espacios sociales y políticos para el entendimiento y la distensión.
4.- la voluntad de abrir cauces jurídicos y políticos que permitan defender y alcanzar cualquier objetivo político por vías democráticas.
5.- la voluntad de aceptar la decisión mayoritaria de los ciudadanos y ciudadanas de Euskal Herria en la definición de su futuro.
6.- la voluntad de explorar fórmulas de mayor consenso en las relaciones institucionales, sociales, económicas y políticas entre Navarra, la Comunidad Autónoma Vasca e Iparralde, y de respetar la decisión democrática de los ciudadanos y ciudadanas de cada una de esas regiones.
7.- la voluntad de profundizar en la defensa de los derechos humanos individuales y colectivos.
8.- la voluntad de iniciar un proceso de humanización de las repercusiones más dolorosas del conflicto.


Es en este año 1995 cuando entra a formar parte de la Fundación Joxemi Zumalabe, que centra su labor en los movimientos sociales. En estos años se organizan diversas jornadas sobre el consumo alternativo, la ordenación del territorio, la desobediencia civil, el papel de la izquierda… Se confecciona una guía de los distintos movimientos existentes, se edita el boletín “Fite!” y se trabaja en el apartado de sociedad civil en el congreso de Eusko Ikaskuntza celebrado en Donostia.

El 26 de septiembre de 2000, se da a conocer el Documento de Zaramaga, un manifiesto firmado por 768 personas, entre las que se encuentra Sabino, donde se reclama un diálogo político multilateral y una tregua a ETA “de gran alcance y duradera en el tiempo como cauce para la solución del conflicto político. Nuestra sociedad tiene el derecho a expresar su palabra y ser protagonista de su futuro sin ningún tipo de interferencias. Creemos que la ausencia de lucha armada contribuiría al diálogo, a la acumulación de fuerzas y de energías sociales y al debate sobre alternativas, facilitando la apertura de la fase de resolución del conflicto”.


Al mes siguiente, octubre de 2000, Sabino Ormazabal es detenido y encarcelado por impulsar un proyecto de desobediencia civil bajo las órdenes de ETA. En concreto, se acusa a los miembros de la fundación Joxemi Zumalabe de ser «el instrumento organizativo del que ETA-Ekin se vale para desarrollar su proyecto Piztu, de desobediencia y de desconexión con el Estado legítimo, persiguiendo los objetivos de subvertir el orden constitucional y de crear espacios de contrapoder». Así vive la detención el propio Sabino:


Tú has sido detenido a altas horas de la madrugada; tu casa ha sido registrada por personas uniformadas, armadas y encapuchadas; tu familia, alterada; eres fotografiado en la calle (“¡quitadle el anorak de la cabeza!”) y apareces calificado de terrorista en los medios; te llevan esposado y tapado a Madrid, y allí te vuelven a sacar fotografías y te fichan antes de poder decir “hola”; te encierran en una celda, aislado, no sabes qué es lo que pasa... Una vez en la Audiencia Nacional, la declaración ante Garzón es de tralla. El juez no te mira siquiera a los ojos. Ya tiene escrito el auto de acusación, digas lo que digas.
(El Viejo Topo, Número 207, Mayo 2005)


Sabino es encarcelado, pero no cesa en su actividad de escribir. Desde la cárcel de Soto, Sabino escribe una carta en la que agradece las muestras de solidaridad y se pronuncia claramente a favor de la desobediencia civil noviolenta:


“Con esta operación “se trata de no dejar abrir caminos de rebeldía no-violentos, masivos y populares que permitan que se cierre el conflicto vasco en su forma violenta. Y eso es lo terrible. Se quiere segar la hierba para que no cuajen prácticas de desobediencia civil y dejar a la confrontación violenta sin alternativas. ¿Fuerte, no?”.

Se lo dije a Garzón y lo vuelvo a decir aquí. Yo nunca he sido de KAS, ni de ASK, ni de EKIN ni de ETA y así lo podéis atestiguar vosotros y otros muchos compañeros de todas las tendencias que han coincidido y divergido conmigo durante todos estos años. Pero ojo. Que yo no haya sido de KAS y no lo sea de EKIN no significa que los que lo sean pertenezcan a ETA, como así se les pretende presentar. EKIN hizo su presentación pública, se reúne públicamente, son gente conocida que expresa sus ideas públicamente y no se esconden. Que pretendan equipararles organizativamente a ETA refleja el grado de enquistamiento al que se ha llegado en el contencioso vasco.

“Yo estoy convencido de que en la desobediencia civil no violenta se puede encontrar una salida para todas aquellas personas que creen que la sociedad vasca tiene el derecho a expresar su palabra y ser protagonista de su futuro sin ningún tipo de interferencias. Lo hemos demostrado a lo largo de todos estos años en diferentes y variadas luchas sectoriales. Inténtese su práctica con seriedad en el conflicto vasco desterrando la lucha armada y violenta y dando protagonismo a la palabra. Si pensar así es delito, seguiré en la cárcel”.

(Publicado en Hika, número 116, en diciembre de 2000 y en otros medios)


Durante su encarcelamiento, se mantiene fiel a sus ideas y así las muestra en varias entrevistas.


“(...) Con nuestras detenciones y el saqueo de nuestros locales por parte de la Policía se han vulnerado los derechos básicos de expresión, reunión e información, junto a otros como el de presunción de inocencia o el derecho a la intimidad. Desde luego, la Justicia no es la misma para todos.
(...) Dicho esto, esta constatación no justifica ninguna muerte.
(...) Estar contra todas las violencias es luchar, además de contra la pena de muerte, a favor de la vida y el respeto para todos los seres vivos del planeta, sus hábitats y territorios, sus colectividades. No queremos que todos los pájaros canten igual sino que lo hagan a su estilo, con su propio lenguaje. Que tengan libertad para hacerlo, igual que lo deben tener todos los pueblos y tribus humanas para ser dueños de su destino y decidir soberanamente la relación con el resto de pueblos en un ecosistema adecuado para todos, en el que ninguna especie tiene que desaparecer”.

(Revista catalana Illacrua, 20-01-2001)


“Como más de 1.500 personas que se han autoinculpado ante los juzgados han dicho, me considero un preso de conciencia.
(...) Al relacionar (la acusación) a ETA con la desobediencia civil pretenden quitarle a ésta su espacio autónomo y segarle la hierba bajo los pies.
(...) Es hora de aunar voluntades y fuerzas, aparcando para ello aquellos métodos que no son válidos. Se debe acabar con el empleo de aquellos métodos que nos dividen y, a la vez, las personas críticas no deben quedarse encerradas en sus casas. Tenemos que mojarnos todos.
(...) Acordemos unos mínimos y preparemos entre todos las condiciones necesarias. Para ello, las estrategias armadas y violentas deben dejar libre el camino a la noviolencia.
(...) A los que defienden la lucha armada les tenemos que convencer de que, para que nuestro pueblo sea libre, es preciso crear y emplear métodos que compartan coherencia y principios éticos entre los fines y los medios.
(...) La desobediencia civil puede humanizar el conflicto y ayudar a compartir objetivos y a acumular fuerzas”.

(Revista Elkarri, enero de 2001, original en euskara)


Tras 8 meses en prisión, Sabino sale en libertad provisional, pero sigue acusado dentro del macrosumario 18/98. Hasta el comienzo de la vista oral en noviembre de 2005, se publican varios artículos y entrevistas donde profundiza en los temas tocados en anteriores ocasiones.


“(...) Se trata de desarrollar una estrategia pacífica de no colaboración con las normas, leyes, instancias y órdenes injustas; con aquello que impide el canto libre (...) Se trata, en definitiva, de una estrategia noviolenta (acción directa pacífica, insumisión...) para conseguir que el pueblo vasco decida libremente su presente y su futuro”.

“(...) La desobediencia civil pacífica no sería así complemento de ninguna otra estrategia, sería ‘la estrategia’, la construcción de unas reglas de juego sumando compromisos personales, aunando voluntades y sentimientos diversos. Éste es el debate”.

(Monográfico “Un debate (inacabado) de violencia”.
Artículo “Que puedan oírse todos los cantos en libertad”. Herria 2000 Eliza, otoño de 2001)

“(...) Un amplio espectro de nuestra sociedad exige un cambio: una estrategia nueva ante el conflicto vasco, una estrategia basada en la noviolencia activa. Un nuevo camino. Un planteamiento global capaz de aunar a muchos sectores con los objetivos de la paz, la justicia y el derecho a la autodeterminación. La desobediencia civil podría ser importante en ese camino”.

(Marzo de 2002: Larrun n. 53. Artículo en euskera: “Aquí hay un camino”.)


Es precisamente en este período, entre su primer y segundo encarcelamiento, cuando escribe el libro “Un mapa (inacabado) del sufrimiento”, editado por el Instituto Manu-Robles Arangiz Fundazioa, una recopilación abierta de datos sobre la violencia, las violaciones de derechos humanos, las agresiones a las libertades y el padecimiento de las víctimas en el conflicto vasco. En su prólogo, se dice lo siguiente:


"Un proceso de paz necesita un reconocimiento multilateral del sufrimiento producido y padecido. Ésta es una de las bases de un proceso de conciliación. Acercarnos al sufrimiento de los 'otros' es una manera de romper los muros que nos separan y de comprometernos con los derechos humanos".

(...) La defensa de los derechos humanos debe realizarse sin excepciones. Esto no implica equiparar situaciones distintas. Dos son las bases que deben tenerse en cuenta: (a) la vida es el derecho supremo sin el que no es posible el ejercicio de los demás derechos; (b) considerar y reconocer todas las realidades de sufrimiento es un imperativo ético".

(Mapa (inacabado) del sufrimiento, Instituto Manu-Robles Arangiz fundazioa, octubre de 2003)


También escribe, junto con otros cuatro procesados en el macrosumario 18/98 (Patxi Azparren, Luix Barinagarrementeria, Mario Zubiaga y Mikel Zuloaga), los libros “Mil y una coces contra la disidencia” y “Mil y dos coces contra la disidencia”. Se recogen en ambos libros una sarta de insultos, criminalizaciones e improperios contra las personas, grupos y entidades que no piensan como lo establecido por el pensamiento único. Parten de su propia experiencia, de lo que se dijo tras su detención. También es coautor del libro “Ikasi eta irauli”.

A partir de noviembre de 2005, durante 16 largos meses, l@s 52 procesad@s por el sumario tienen que viajar a Madrid y someterse a interminables sesiones, donde cada vez queda más clara la falta de base jurídica de las acusaciones. Antes, durante y después de la vista oral, Sabino no cesa en su actividad. He aquí algunas de las iniciativas en las que ha tomado parte en los últimos años:


• Concentraciones convocadas por Elkarri

En marzo de 2005, Elkarri convoca en un mismo día concentraciones en las cuatro capitales del sur de Euskal Herria. En Gasteiz, Sabino Ormazabal hablará sobre la no exclusión. Extracto del mensaje leído por Sabino Ormazabal:

"La inmensa mayoría de la sociedad vasca desea una solución negociada. La inmensa mayoría de la sociedad vasca exige el respeto de todos los derechos humanos para todas las personas. La inmensa mayoría de la sociedad vasca quiere que ETA ponga fin a la violencia y la amenaza y que se acaben todas las violencias de cualquier signo. La inmensa mayoría de la sociedad vasca quiere que todas las fuerzas políticas estén legalmente representadas en el Parlamento”.


• Firmas de apoyo por las amenazas recibidas por Patxi Zabaleta

En junio de 2005, ante una serie de amenazas recibidas por Patxi Zabaleta, se da a conocer una primera lista de personas que se solidarizaban con él, firmando el siguiente escrito:

“Mediante este escrito queremos defender la libertad de pensamiento político y el derecho a la diferencia. Queremos manifestar igualmente nuestro contundente rechazo a cualquier forma de acoso, coacción o persecución personalizada por la defensa de unas ideas”.

Firman entre otros: Patxi Azparren, Txema Ramírez, Hasier Etxeberria, Andoni Egaña, Joseba Tobar, Xabier Mendiguren, Angel Lertxundi, Jon Alonso, Joxerra Gartzia, Serrano Izko, Txema Montero, Jonan Fernández y Sabino Ormazabal.


• Seminario de futuro

En junio de 2005 se dan a conocer las conclusiones del informe elaborado por un grupo de personas que ha permanecido más de un año reuniéndose periódicamente en Elkarri haciendo prospección y viendo en qué se podía alcanzar acuerdos, y en qué no, sobre el futuro deseado para nuestro pueblo. Entre las quince persona participantes están Gorka Landaburu (víctima de ETA), Nekane San Miguel, Javier Elzo, José Luiz Uriz, Ramón Zallo, Pedro Ibarra, Iñaki Antigüedad, Teo Santos (ertzaina) y Sabino Ormazabal.


• Bidea Helburu

Actualmente, entre otras actividades, Sabino es miembro de Bidea Helburu (el objetivo es el camino), un grupo comprometido a hacer juntos un camino de exploración, conocimiento, debate y clarificación de lo que significa hoy la noviolencia activa. Como actividad principal Bidea Helburu organiza cada año las Jornadas de la Noviolencia en Donostia, de la cual se llevan seis ediciones.


• Egin bidea bakeari

Desde hace más de 7 meses, diferentes personas pertenecientes a movimientos sociales y otras que no pertenecen a ningún grupo, realizan una convocatoria abierta dos veces al mes (primeros y terceros jueves de cada mes en el Bulevar de Donostia) para pedir a la clase política que se siente a buscar una solución negociada al conflicto. Entre otros, hay gente de estos movimientos y organizaciones: Lokarri, Justicia y Paz, Amnistía Internacional, comunidades cristianas, Bidea Helburu, Gernika Gogoratuz… Los participantes en esta iniciativa muestran su compromiso personal con la paz y la palabra sentándose en sillas, para expresar de una forma constructiva el hastío que sienten por las diferentes formas de violencia y conculcaciones de derechos.

En palabras de Sabino, el recorrido de la iniciativa va a ser largo.

Sabemos que tenemos muchas cosas a contracorriente, pero tenemos en nuestras manos paraguas de diferentes tamaños y numerosos flotadores, para salir indemnes de todos los chaparrones. Además, sabemos que la paz es una especie de Itaca, que cuando crees estar cerca de lograrlo tienes que seguir remando para llegar a la siguiente isla. Y luego, a la siguiente. Seguiremos sentándonos hasta que l@s que tienen responsabilidades se sienten.


El 30 de noviembre de 2007, 8 meses después de finalizar la vista oral, bajo la excusa del “riesgo de fuga” comienza el rosario de detenciones de las personas incriminadas en el sumario 18/98. Sabino, a pesar de conocer la inminencia de su detención, acude y permanece con normalidad en su puesto de trabajo en el diario Gara, y horas después de las primeras detenciones es detenido por miembros de la Policía nacional. Según las noticias filtradas a los medios de comunicación, la condena de cárcel que le espera es de 9 años, dos más que los pedidos por la fiscalía. En cinco días conoce dos cárceles (Soto del Real y Alcalá Meco); tras declarar ante el tribunal, junto con otras 6 personas, es puesto en libertad bajo fianza de 20.000 euros. El día 19 de diciembre se procede a la lectura de la sentencia y se confirman los 9 años de prisión bajo la acusación de “colaboración con organización terrorista”. Hasta la resolución de los recursos por parte del Tribunal Supremo, Sabino permanecerá en libertad bajo fianza.

Casi año y medio después, el 26 de mayo de 2009 el tribunal Supremo dio a conocer su sentencia: confirma la prisión de 38 personas, reduciendo cada condena en varios años, y dicta la absolución de Sabino Ormazabal y todos los miembros de la pieza Joxemi Zumalabe/Desobediencia Civil.

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